01 mayo 2008

JAMÁS HAY QUE DAR LAS COSAS POR PERDIDAS

Al menos eso es lo que he aprendido este último mes y es que cuando ya daba por perdido e imposible hacer la tesis, al menos en la Universidad de cuyo nombre no quiero acordarme, va y aparece mi hidalgo caballero de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor...

Resulta que a veces en la vida las oportunidades llaman a tu puerta como Avon, jajaj porque el profesor que está preparándome para las oposiciones se ha ofrecido a dirigir mi tesis, si yo quiero, claro. Cuando me lo propuso no me lo podía creer. Un profesor de la Universidad ofreciéndose a ser mi director de tesis. ¿Dónde está la cámara oculta? ¿Qué es lo que tengo que hacer a cambio?

Así que ante una oferta tan tentadora no pude decir otra cosa que SÍ, QUIERO. De hecho, probablemente el año que viene, apruebe el examen o no, me encontraré inmersa leyendo libros sobre análisis del discurso (ya que mi tesis trata en gran parte de éso).

Y yo sin creer que los trenes pasan dos veces...bueno, no pasan dos veces porque la vez anterior intenté subirme a un Talgo que no avanzaba ni a la de tres y sin embargo ahora voy en un AVE sentadita en primera clase. Paradojas de la vida...

No hay comentarios.: